Por Karla Miranda

Psicóloga escolar

Savanna como institución educativa y comunidad, se preocupa por el bienestar y seguridad integral de las personas que la conforman. Es por eso que desde el Departamento de Psicología y Bienestar Escolar les compartimos algunos consejos útiles ante los acontecimientos de coyuntura que atraviesa nuestro país, mismos que han tenido un impacto en la salud mental de las familias y especialmente en un grupo vulnerable como lo es nuestra niñez.

Como familias debemos estar atentos a reconocer las necesidades de nuestros hijas e hijos y tomar decisiones asertivas sobre cómo podemos ayudarlos.

Sugerencias que pueden implementarse desde cada hogar:

  • Mantener la calma y brindarles sensación de seguridad y confianza. Hágale saber que usted como madre o padre estará ahí para protegerle.
  • No callarlos ni imponerles silencio. Valore y respete sus temores y tranquilíceles, pero nunca les ignore o les diga que no pasa nada, ni mucho menos les regañe o juzgue, puesto que lo que vivimos es una realidad palpable que no se puede esconder. Es recomendable crear espacios para responder sus preguntas y explicarles de manera sencilla y según la edad, lo que sucede, así como permitir formas de expresión emocional, ya que, si en casa no se les proporciona una explicación clara, ellos buscarán u obtendrán la respuesta por cualquier medio, bien sea por redes sociales, noticias o personas que quizás no sean las más adecuadas.
  • Supervisar y controlar el tiempo que los niños y niñas dedican a programas de televisión, videos y páginas de Internet, así como los medios a que los que están expuestos y que tienen contenido de violencia.
  • Crear espacios donde se fomenten actividades que generen emociones positivas como cuenta cuentos o películas con un mensaje de positivismo, juegos recreativos, deportes y actividades que inviten a la relajación como respiración natural, masajes o ducha con agua tibia antes de dormir.

  • Algo muy importante es evitar el aislamiento. Es necesario permitir que los niños y niñas se reúnan con amistades y acompañarles a realizar actividades de su preferencia dentro de los parámetros de seguridad.
  • Es importante el manejo de conversaciones y el tipo de vocabulario que se utilizan en casa, ya que las descripciones detalladas son innecesarias y reproducir frases alarmantes ocasionan desequilibrio emocional en nuestra niñez.
  • Para las niñas y niños más grandes y que tienen mayor entendimiento sobre lo que está sucediendo, la idea no es que el tema de violencia se les vuelva cotidiano y que adopten una actitud indiferente, todo lo contrario, este tipo de situaciones debe movilizarles a aportar algo, volverles solidarios, generar una conciencia social y hacer que se sientan más que solo espectadores y que cualquiera que sea nuestra acción tendrá un impacto en los demás. De hecho, hay niñas y niños que frente a esto terminan por pensar “voy a ser médica para ayudar a las personas, especialmente a las víctimas”.
  • Hay que explicarles que, aunque hay personas que buscan el caos, siempre habrá seres tratando que nuestro planeta salga adelante y que puede ser una de esas personas con sus buenas acciones. Debemos fomentar valores.
  • No pasar por alto ninguna conducta violenta. Muéstreles que pueden expresar sus desacuerdos o incomodidades de una manera más asertiva sin responder con violencia e insistiendo que nunca debemos hacerle a los demás lo que no nos gustaría que nos hicieran, y que la violencia, nunca será una buena conducta. Debemos enseñarles a modelar la paz.

No hay que olvidar la importancia del buen ejemplo, puesto que como personas adultas somos referencia de seguridad, protección y estabilidad para nuestra niñez. Entendemos que el país aún tiene muy fresco los recuerdos de los conflictos políticos armados.

“La guerra es un mounstro grande y pisa fuerte” y no queremos que vuelva, esperamos que la paz vuelva pronto a cada espacio de nuestro pueblo y que para que vuelva hayamos alcanzado la justicia.