El Medio Ambiente como Tercer Maestro

El ambiente forma parte por sí mismo un mensaje curricular, un modelo educativo, una forma de planear el sentido de lo que se pretende conseguir. En Savanna diseñar espacios para que los niños puedan experimentar, compartir, relacionarse, interactuar con los otros, percibir nuevas sensaciones y recordar otras, va más allá de la elaboración de programaciones o de la organización de actividades.

Espacios para hacer y deshacer, para crear, para descubrir, para adquirir nuevas habilidades, para aprender y también para equivocarse y donde todas las experiencias vividas sean de gran valor, ya que les acercan a la complejidad del mundo real y les ayudan en su proceso de crecimiento.

El ambiente les invita a una exploración de diferentes posibilidades. Cada ambiente se configura como un paisaje, bajo una estética, unos materiales y unas acciones que los diferencian unos de otros. Esto posibilita cambiar la mirada y valorar nuestra labor educativa más allá de todas las acciones y actitudes posibles

Una característica importante de los ambientes de aprendizaje es la selección y presentación de los materiales. A los niños se les ofrece una gran diversidad de materiales, algunos efímeros como lo que encontramos en la naturaleza y otros más formales como el barro, la madera, el alambre, tipos de papel, lápices, pinturas, metales, telas, espejos, entre otros.  La presentación intencional y estéticamente atractiva de los materiales, motiva e impulsa a que los niños contacten con sus sentimientos, pensamientos y finalmente, con su deseo de crear y de apropiarse de la realidad.