Entrevista a Carlos Alexander Mendoza Jacomino

En Savanna utilizamos metodologías de aprendizaje innovadoras basadas en experiencias internacionales sobre el cómo debe ser una escuela para formar estudiantes del Siglo XXI.

En esta ocasión entrevistamos a nuestro director general el Doctor Carlos Alexander Mendoza Jacomino* quien brindó información pertinente sobre los nuevos modelos educativos, el rol que deben jugar todas las personas en el quehacer formativo de las niñas y niños y la responsabilidad docente ante un panorama educativo cambiante y esperanzador.

Esperamos disfruten esta entrevista puesto que indudablemente forma parte de un proceso formativo innovador y transformador que hemos empezado a desarrollar.

¿Por qué educar de manera alternativa?

Estamos en un mundo donde la educación no puede tener un solo camino para formar a las niñas y niños, sino que, hay que buscar respuestas para ajustarse a los ritmos y exigencias de cada menor y del mundo contemporáneo. Una educación alternativa se opone a la educación tradicional y bancaria, misma que busca que la niñez solamente memorice procesos.

Yo más que hablar de alternatividad en la educación, quisiera hablar de procesos de revolución en la misma, innovar la educación, tener enfoques didácticas desde diversas miradas que puedan contribuir a la formación integral de las niñas y niños.

¿Qué beneficios tienen estas metodologías en el aprendizaje infantil?

Estas metodologías rompen brechas que se estaban dando desde una perspectiva de la educación tradicional, que no satisfacía las demandas de cada menor, a diferencia de esto, las metodologías innovadoras abren espacios para la creatividad, abre el espectro de la visión desde una mirada infantil. El rol de las y los docentes cambia en su manera de gestionar el aula, permite además que el estudiantado tenga un contacto directo con los aprendizajes reales y auténticos.

Así mismo, se cambia el paragidma de la evaluación tradicional, punitiva y se centra en la valoración personalizada de cada sujeto, es más formativa, también, estas metodologías, rompen con el currículo rígido y para dar paso a uno más flexibles y con mayor nivel de alcance, introduce elementos como la formación de competencias y prepara a las y los alumnos para ser ciudadanía del Siglo XXI porque plantea la capacidad de análisis crítico de las realidades personales, sociales, es también una metodología que potencia la preservación del medioambiente y de igual forma promueve la perspectiva de género.

Sería bueno ofrecer ejemplos de  metodologías innovadoras, en este sentido las tendencias hacen referencia a la metodología del aprendizaje por servicio, el aprendizaje por proyecto, el Flipped Classroom, la gamificación, al aprendizaje cooperativo y el Design Thinking.

Las metodologías innovadoras son el camino, son la filosofía que hoy necesita la educación para romper con la enseñanza tradicional.

¿Por qué las niñas y niños muchas veces se frustran en su proceso de aprendizaje?

Básicamente porque seguimos sosteniendo una escuela del Siglo XX donde van niñas y niños del Siglo XXI, esto genera una contradicción a los espacios en los que deben aprender. Si la enseñanza sigue focalizándose en la manera que lo han hecho los docentes tradicionales genera frustración en las niñas y niños porque los niveles de exigencia que demandan tienen que ver con el conocimiento y no con lo que está previamente planeado.

Lo que la niñez está necesitando actualmente son otros formatos de aprendizaje, otras manera de gestionar el aula, por ejemplo, el cuerpo docente no puede pretender que el alumnado esté sentado en el aula con una escucha pasiva cuando en el  siglo XXI se comunican los mensajes de otra manera, es decir una comunicación más digital, en redes sociales, más afectiva y cercana a comunidades que aprenden.

Si la educación de hoy no penetra en las emociones, no moviliza el potencial de los niños y niñas para solucionar problemas reales es una educación bulímica.

¿Qué si deben aprender las niñas y niños y qué no?

Existen organismos internacionales que nos dan pauta y rigen cuáles son los aprendizajes del Siglo XXI e incluso, en el campo de la ciencia de la Psicología de la educación y la Pedagogía se están sosteniendo estos tipos de aprendizaje.

Una de las habilidades del mundo contemporáneo es que el estudiantado sepa cómo gestionar la información que recibe y cómo procesarla, se sabe que con los libros de texto, esto no lo pueden lograr, necesitamos que la niñez tenga autonomía y capacidad crítica, reflexiva y que tenga una posición autónoma del conocimiento y que construyan el mismo a partir de la variedad de formatos donde las TIC sean esenciales.

Igualmente deben tener dominio de una segunda lengua y ser capaces de expresarse en contextos comunicativos distintos y multiculturales para poder desenvolverse bien tanto en el ámbito escolar como en la vida.

Deben trabajar de manera eficaz en equipos para generar ideas, manejar los conflictos y aprender a convivir, así como aprender a manejar sus emociones y gestionar el tiempo y los espacios.

Necesitamos personas que sientan, que reflexionen, que tengan capacidad para actuar y transformar sus entornos y en especial, que aprendan a aprender.

¿Cuál es el panorama de la educación?

Es bastante optimista, se están dando pasos para revolucionar el sistema y hay escuelas innovadoras. La tradición pedagógica ha sido muy buena, sin embargo hay muchos cuestionamientos de cómo la práctica educativa se está dando, pero no quiere decir que el escenario es fatalista. Creo que en América latina estamos haciendo los mejores esfuerzos para mejorar.

El panorama educativo tiene que orientarse en tres direcciones básicas, la primera es que hay que modificar la preparación docente, si el cuerpo docente no se modifica en su preparación, si no se preocupa en utilizar herramientas para transformar, realmente el panorama puede vislumbrarse desfavorable, en segundo lugar, las políticas educativas y los gobiernos deben enfatizar y fortalecer la educación como una prioridad, es decir debe haber voluntad política para exigir calidad y en tercer lugar, las familias juegan un rol de cambio, deben enterarse de cómo la escuela está educando a sus hijas e hijos, pero también deben participar de estos procesos.

El escenario a futuro lo valoro esperanzador.

¿Qué hacer para que niñas y niños aprendan desde la felicidad?

Esto es muy importante que esto suceda, en primer lugar, se deben crear escuelas felices, tener docentes preparados en los adelantos de las Neurociencias y poner la currícula educativa en función de la niñez.

Es urgente transformar el enfoque evaluativo, punitivo, que segrega, que insta a competir y que provoca que las pequeñas y pequeños se frustren.

Debemos incorporar en las currículas actividades significativas, motivantes que devengan en reto y que pongan al alumnado en una situación de aprender a ser feliz, y que se enseñe este componente. Ya es un hecho que la afectividad se educa por tanto es imprescindible formar estas competencias emocionales

Según el padre de la psicología positiva, Martin Seligman, existen tres dimensiones vitales en las que podemos elegir vivir y cultivar la felicidad, por tanto, merece la pena que nuestra niñez aprenda a ser feliz. 

Entrevista por Elvis Salvatierra

*El entrevistado es Doctor en Ciencias de la Educación y nació en Cuba, así mismo cuenta con una vasta experiencia en este campo a nivel nacional e internacional.